30 noviembre 2010
Hace tiempo leí que autoridades consulares de Estados Unidos negaron a Silvio Rodríguez una visa para actuar en un importante foro donde, además, proponían entregarle un Grammy meritorio a su carrera musical. Esta semana me topo con el drama deportivo de que al mexicano mejor posicionado en el Golf mundial apodado ”El Camarón”, le negaron la visa para jugar el tour del PGA.
La historia es simple, de origen humilde, José de Jesús Rodríguez reconoció en su reciente solicitud de visa haber cruzado la frontera ilegalmente, por varios años trabajó de caddy en clubes de golf, aprendió bien la técnica, regresó a México y ahora vive de ello. Demasiado honesto podrán decir algunos, muy inocente comentaran otros. El caso es que no podrá jugar el circuito importante que deja dinero y fama. Una lástima de verdad.
A raíz del incidente camaronero, estuve pesquisando y descubrí que los Consulados de EUA prefieren pedir perdón que pedir permiso, primero pegan y después preguntan, nada que no sepamos todos.
La lista de visas negadas a artistas, deportistas y personalidades conocidas y desconocidas diversas es larga: Yurii Inti Bullón Bobadilla (violinista que tocaría en el Carnegie Hall para la Orquesta Internacional de You Tube, el nombre de pila suena sospechoso, en honor a la verdad); tres menores de 8 años integrantes de un coro de niños mayas (actuarían en el Kimbell Art Museum en Texas); Paulina Rubio (sin comentario), Farid Cruz (ex vocalista de Banda Mexicano, actual solista grupero), Juan Hernández (campeón mundial de lanzamiento de pizza…lo juro!!!).
En el ámbito internacional no nos quedamos atrás, han negado visa a Luis Eduardo Aute, Maradona, Laura Bozzo (que le nieguen la visa a la desgraciada!!!), Amy Winehouse (algo habrá hecho además de beberse hasta el agua de los floreros), a mis admirados viejitos del Buena Vista Social Club (Bush jaló parejo con todos) y Boy George (no supieron definir qué género era).
Mención especial merece Francisco Céspedes, cuyas letras me gustan mucho, porque como cubano jamás le negaron una visa (1997 y 1999) y, ahora como orgulloso ciudadano mexicano, se la negaron. Shit happens…
